Isabel Schnabel, miembro del comité ejecutivo del BCE, ha defendido en Jackson Hole que los bancos centrales adopten la tecnología de registro distribuido y emitan dinero en la cadena de bloques para modernizar el sistema financiero.
La integración de la tecnología de registro distribuido (DLT) en las finanzas mayoristas es una de las aplicaciones más prometedoras para representar activos financieros y dinero como tokens en plataformas programables. Así lo ha expuesto Isabel Schnabel, miembro del comité ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE), en el simposio de Jackson Hole celebrado el 28 de agosto, según recoge la publicación ecb.europa.eu.
Schnabel ha señalado que, aunque la tokenización ofrece beneficios como la atomicidad y la programmabilidad, su despegue se ha visto frenado por la falta de un activo de liquidación seguro. En su intervención, ha concluido que las stablecoins están dominadas por las soluciones basadas en dinero de banco central, debido a la capacidad única de los bancos centrales para proporcionar liquidez de forma elástica.
La responsable del BCE ha abogado por que los bancos centrales adopten la DLT y lleven su dinero a la cadena de bloques. Esto permitiría preservar su papel como base de la liquidación y, además, aprovechar la programabilidad de los registros distribuidos para modernizar la implementación de la política monetaria, la gestión de colaterales y la provisión de liquidez, fomentando así la estabilidad financiera.
En cuanto a la forma de implementación, Schnabel ha planteado un dilema: integrar las reservas del banco central con activos tokenizados en uno o varios registros compartidos, o emitirlas en un registro operado por el banco central que se conecte con otras plataformas. La elección dependerá del equilibrio entre una infraestructura unificada que reduzca la fragmentación y los desafíos para la resiliencia, la innovación y la gobernanza.
La tokenización ofrece dos beneficios estrechamente relacionados para las finanzas mayoristas: atomicidad y programabilidad. La atomicidad implica que las patas de una transacción se liquidan juntas o no se liquidan, eliminando el riesgo de liquidación. La programabilidad significa que la liquidación puede hacerse condicional a un conjunto de reglas que se ejecutan automáticamente.
En la eurozona, la tokenización podría fomentar la integración al permitir que los activos y la liquidación operen en infraestructuras comunes. Ejemplos como la Bolsa de Valores Relámpago de Francia (Lise) muestran cómo la tokenización puede reducir los costes de operar mercados públicos de pequeña capitalización, beneficiando a las empresas más pequeñas.


