El ministro de Hacienda británico, John Healey, enfatiza la necesidad de controlar el gasto del Gobierno en su discurso más importante desde su regreso. Se prevé que los próximos presupuestos, a presentarse el 28 de octubre, incluyan recortes y posibles aumentos de impuestos.
El Gobierno británico ha reafirmado su compromiso de controlar el gasto público, según destaca el ministro de Hacienda, John Healey, en un reciente discurso en Coventry. Healey subrayó que en el próximo presupuesto, que se anunciará el 28 de octubre, es necesario que el laborismo sea "honesto sobre la necesidad de controlar el gasto del Gobierno".
Durante su intervención, Healey mencionó que la disciplina fiscal es fundamental y que el Gobierno se compromete a cumplir las reglas fiscales para equilibrar las cuentas, en un contexto donde el país destina casi el 10% de su presupuesto a pagar intereses de deuda.
Además, Healey no descartó la posibilidad de una subida de impuestos, aunque no proporcionó detalles sobre posibles recortes en el Estado del bienestar. "No es nada progresista", afirmó, aludiendo a la creciente carga de la deuda, que ya alcanza el 100% del PIB.
El Gobierno también se enfrenta a la dificultad de gestionar el coste de la vida y ha prometido medidas para fomentar el crecimiento en todo el país, no solo en Londres. Entre las iniciativas, se contempla un fondo de 150 millones de libras (aproximadamente 174 millones de euros) para el British Business Bank, destinado a empresas innovadoras del norte de Inglaterra.

