El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reclamado en la Asamblea General de la ONU reformar el Consejo de Seguridad para eliminar el derecho de veto y lograr una representación justa de todas las regiones. Además, ha pedido que una mujer latinoamericana lidere la organización.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha intervenido este miércoles en la Asamblea General de Naciones Unidas, en Nueva York, para reclamar una reforma del Consejo de Seguridad que acabe con el derecho de veto de los miembros permanentes y garantice una representación justa de todas las regiones del mundo, según informa La Moncloa.
En su discurso, Sánchez ha defendido que ninguna nación pueda ser "juez y parte a la vez, por muy poderoso que sea", y ha abogado por reforzar el resto de órganos principales de la ONU, reorganizar agencias, fondos y programas con más recursos y capacidad ejecutiva, y reconstruir la arquitectura de no proliferación y desarme nuclear.
"El feminismo es una de las principales fuerzas de transformación y progreso que ha conocido el mundo y ya es hora de que guíe esta institución"
El jefe del Ejecutivo ha pedido que una mujer latinoamericana asuma el próximo liderazgo de Naciones Unidas, una deuda histórica que, a su juicio, debe saldarse ahora, cuando el feminismo está siendo atacado y miles de mujeres son víctimas del machismo, la violencia y la xenofobia.
Sánchez ha recordado su primera intervención en esa Asamblea hace ocho años, cuando se aprobó la Agenda 2030, y ha lamentado que desde entonces el mundo ha cambiado y en algunos aspectos lo ha hecho a peor. Ha señalado que ideas como la paz, la sostenibilidad y la igualdad de oportunidades están siendo atacadas por actores políticos y gobiernos que quieren devolver a la sociedad a un pasado gris.
Sin nombrarlos, ha aludido a quienes primero cuestionan las reglas para después incumplirlas sin rendir cuentas, recortan sus contribuciones a organismos multilaterales, señalan a sus líderes y trabajadores, bloquean su capacidad de acción y luego los describen como entidades inútiles de las que se puede prescindir.
Frente a esas dinámicas, ha puesto en valor el trabajo de los gobiernos que siguen apostando por la cooperación, la justicia social y la sostenibilidad medioambiental, y ha subrayado que "el multilateralismo es el mejor instrumento que tiene la humanidad para gestionar su diversidad y su interdependencia".
En materia de regulación tecnológica, ha instado a imponer a los tecno-oligarcas una regulación estricta que controle el funcionamiento de las redes sociales y el desarrollo de la Inteligencia Artificial.
Respecto a la posición de España, ha destacado la oposición a todas las guerras y la defensa del derecho internacional, con medidas como las sanciones a Rusia por la invasión de Ucrania o el embargo de armas a Israel por el genocidio en Gaza. Además, ha cifrado en un 60% el aumento de la contribución española al sistema multilateral y ha asegurado que el país ha duplicado su inversión en cooperación.
Sobre la situación en Ceuta, ha defendido que España y la sociedad ceutí siguen fieles a sus principios y valores, sin ceder al miedo, convertir al migrante en enemigo ni vulnerar la legalidad, y ha confiado en que saldrán de esta crisis más fuertes porque eligen "el camino más justo".

