Alejandro Betancourt, empresario venezolano, ha pasado de tener prohibida la salida de Reino Unido a convertirse en socio comercial del Gobierno estadounidense. Este acuerdo busca reactivar la industria petrolera venezolana.
Estados Unidos ha recurrido a Alejandro Betancourt, un empresario venezolano, para ayudar a reactivar las reservas petroleras del país. North American Blue Energy Partners (NABEP), empresa de Betancourt y la segunda mayor petrolera privada de Venezuela, asumirá el control de más de 65.000 millones de barriles de petróleo en un acuerdo considerado por la Administración Trump como "el mayor acuerdo petrolero de la historia", según publica expansion.com.
Este cambio radical en la situación de Betancourt es notable, ya que hasta mayo de este año tenía prohibida la salida de Reino Unido debido a una solicitud de extradición de Suiza por posibles delitos de blanqueo de capitales. Ahora, colabora con el Gobierno estadounidense y la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, para revitalizar la economía, a pesar de las críticas que ha recibido.
En Venezuela, Betancourt es visto como un bolichico, un término que describe a los empresarios con conexiones políticas que han prosperado desde la llegada de Hugo Chávez. Sus empresas han enfrentado acusaciones de irregularidades, como el inflado de precios en contratos para la construcción de centrales eléctricas, pero nunca se han presentado cargos formales.
Su reputación ha sido objeto de controversia, especialmente en el extranjero, donde ha sido criticado por manifestantes que lo acusan de financiar la dictadura de Caracas. A pesar de esto, Betancourt continúa su expansión, siendo también el propietario mayoritario de la marca de gafas de sol Hawkers.

