La aerolínea Volotea está ultimando una reestructuración completa debido a un impacto de aproximadamente 150 millones de euros por el aumento del coste del combustible tras la guerra en Irán. Este plan incluye despidos y la reducción de su flota.
Volotea está llevando a cabo una reestructuración total de su negocio, obligada por el aumento de los costes del combustible debido a la guerra en Irán. La aerolínea, que busca asegurar su continuidad, prevé reducir su capacidad entre un 20% y un 25%, despedir a unas 50 personas en su sede de Barcelona y renegociar su deuda con los acreedores, según información de expansion.com.
La compañía, dirigida por Carlos Muñoz, ha estimado que el coste adicional por combustible en relación a lo inicialmente presupuestado alcanza los 150 millones de euros. Esto se debe a que, a pesar de tener coberturas para el 50% y 60% de sus necesidades, estas son aún inferiores para 2027.
Para este verano, Volotea disponía de 44 aviones, cifra que se verá reducida a entre 30 y 35 unidades. En 2025, la aerolínea reportó una facturación de 817,9 millones de euros, con una pérdida de 64,3 millones de euros, lo que representa un 147% más que en el año anterior.
La reestructuración incluye una ampliación de capital, en la que participarán los socios fundadores y directivos, mientras que Aegean Airlines y PAR Capital también podrían participar. Además, la aerolínea está en negociaciones con la banca para obtener 25 millones de euros que mejoren su liquidez.

