La presidenta del BCE, Christine Lagarde, cifra en casi un quinto la caída de las exportaciones de la eurozona afectadas por los aranceles de Estados Unidos desde principios del año pasado. En un discurso en Normandía, ha reclamado completar el mercado único de servicios y capital para sostener la competitividad europea.
Las empresas de la eurozona han visto caer casi una quinta parte sus exportaciones sujetas a los aranceles de Estados Unidos desde principios del año pasado. Así lo ha señalado la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, durante un discurso pronunciado este sábado en la Fête de la Pomme de Épreville-en-Lieuvin (Normandía, Francia), según recoge la publicación oficial del organismo.
Lagarde ha explicado que ese impacto se suma al que ya sufren los hogares europeos por la subida de los precios de la energía y los alimentos, dos de las principales preocupaciones de los ciudadanos franceses. La presidenta del BCE ha enmarcado estas presiones en un contexto global más volátil, con la invasión rusa de Ucrania, el mayor shock energético desde los años setenta, los nuevos aranceles estadounidenses y el conflicto en Oriente Medio.
El discurso ha tenido un fuerte componente local. Lagarde, que creció entre el puerto de El Havre y la meseta del País de Caux, ha puesto a Normandía como ejemplo de región que aprovecha el mercado único para exportar. Las pequeñas empresas normandas exportaron bienes por valor de casi el 10% del PIB regional en 2022, por encima de la media nacional, y Estados Unidos fue su principal destino.
En el caso del Calvados, alrededor de la mitad de la producción se vendió fuera de Francia el año pasado y siete de cada diez botellas exportadas fueron a otros países de la UE. Lagarde ha recordado que los productos con indicación geográfica protegida se venden de media al doble de precio que los comparables sin ella.
«No he sentido nunca ninguna contradicción en ser normanda, francesa y europea al mismo tiempo»
La presidenta del BCE ha defendido que la UE protege lo particular de cada región y le da un escenario más amplio. Como ejemplo, ha citado los más de 1.000 millones de euros de fondos estructurales asignados a Normandía para el periodo 2021-2027, que en Cherburgo ayudaron a ampliar el muelle que sirve a la industria eólica marina y a atraer una fábrica de palas de turbina y unos 800 empleos.
Sin embargo, ha advertido de que el mercado único está menos desarrollado en servicios que en bienes. Una botella de Calvados viaja por Europa sin aranceles, pero las empresas que intentan vender servicios transfronterizos se enfrentan a barreras internas equivalentes a aranceles de alrededor del 100%. Además, desde 2014 las trabas para invertir en otro país de la eurozona han caído la mitad que las que existen para invertir en Estados Unidos.
Lagarde ha planteado estas cifras como los dos grandes retos para la prosperidad europea: completar la integración de servicios y capital, y hacerlo en un mundo donde la apertura expone más a las regiones que más comercian. El discurso no ha incluido anuncios de política monetaria ni cambios en los tipos de interés.

