Las gestoras de inversiones alternativas enfrentan desafíos que amplían la brecha entre grandes y pequeñas entidades. S&P Global Ratings advierte sobre la dificultad de captar nuevos fondos y la presión de los inversores por aumentar sus aportes de capital.
Las gestoras de inversión alternativa están atravesando un periodo de dificultades que, según S&P Global Ratings, está provocando una creciente división en el sector. En un informe titulado Slow exits are redrawing Europe's alternative asset management map, S&P señala que la volatilidad macroeconómica y la baja actividad de desinversión están creando una profunda bifurcación estructural en el mercado europeo.
Los analistas explican que la tardanza en materializar salidas de fondos y la reducción de la distribución de retornos impactan negativamente en la recaudación de nuevos capitales. Los inversores institucionales están manteniendo una parte significativa de sus asignaciones en fondos antiguos, lo que limita su disposición a comprometerse con nuevos vehículos de inversión.
Además, la situación está favoreciendo a las grandes gestoras, que están captando una mayor parte del nuevo capital disponible, mientras que las firmas más pequeñas enfrentan retos significativos para levantar fondos, a menos que puedan demostrar un historial excepcional de rentabilidad.
La presión sobre los gestores también ha aumentado, ya que los inversores exigen que aporten más recursos propios en sus vehiculos, un requisito conocido como skin in the game. Este porcentaje ha pasado del 1%-2% habitual a un rango del 2% al 4% de los activos gestionados, lo que genera necesidades adicionales de capital para muchos gestores.
La escasez de recursos para el fundraising en la inversión alternativa está impulsando la consolidación del sector, con los principales actores diversificando sus estrategias para competir con gestoras de Estados Unidos. Esto probablemente acelerará procesos de fusiones y adquisiciones dentro de la industria.
Finalmente, S&P también destacó que, a pesar de la presión sobre los márgenes, los gestores de activos alternativos han mantenido un desempeño relativamente mejor que sus homólogos en productos tradicionales. Sin embargo, la rentabilidad de la inversión alternativa se ha estancado después de años de beneficios por los bajos tipos de interés.

