El banco Santander asegura que la presión en su negocio brasileño está cerca de alcanzar su límite y que lo peor ha pasado en términos de coste de riesgo. La entidad ha modificado su cartera para reducir la exposición al riesgo.
Santander ha declarado que la presión que sufre el negocio en Brasil está llegando a su límite y que "lo peor ha pasado" en cuanto al coste de riesgo, que se prevé en un 4,2% para el total de 2026. Esta estrategia responde a un cambio en el perfil de su cartera, orientándose hacia clientes de altos ingresos.
Con datos de junio, el coste de riesgo en Brasil se situaba en 4,14%, comparado con el 1,15% del grupo global. La entidad está enfocando su banca corporativa hacia exportadores y financiamiento de comercio exterior, mientras que en la banca minorista ha aumentado su atención en el segmento affluent, incrementando su proporción en la cartera.
El director financiero de Santander Brasil, Carlos Muñiz, afirmó que este enfoque puede impactar los ingresos a corto plazo, pero es crucial para lograr un funcionamiento más equilibrado y predecible. A pesar de la presión sobre los márgenes, el margen de intereses ha crecido un 2% interanual en la primera mitad del año, impulsado por el negocio de banca corporativa y el crecimiento de Openbank.
En un entorno macroeconómico desafiante, el CEO de Santander, Héctor Grisi, aseguró que la economía brasileña está experimentando un "aterrizaje suave" y que espera un crecimiento resiliente en 2026, apoyado por estímulos fiscales y un mercado laboral sólido. Sin embargo, el crédito está reflejando los efectos de la política monetaria restrictiva de los últimos meses.
La normalización de los tipos de interés será más lenta de lo previsto, pero se anticipa que para finales de 2026 se sitúe en torno al 13,5%. Para los siguientes años, Santander espera una reducción gradual de entre 100 y 150 puntos básicos, lo que podría mejorar la rentabilidad del negocio.
A pesar de un mayor optimismo, el escenario político en Brasil plantea incertidumbres, especialmente con las elecciones programadas para octubre. El director financiero del Grupo Santander, José García Cantera, destacó el aumento del gasto público previo a estos comicios como un factor limitante para reducir significativamente los tipos de interés, aunque en su escenario más favorable, considera que Lula podría repetir mandato.
En el primer semestre, Brasil aportó un 12% a los resultados de Santander, con un beneficio neto de 1.093 millones de euros, un 4,8% más a tipo de cambio constante. Aunque no se prevé una recuperación plena, el banco considera que el deterioro crediticio está llegando a su fin, lo que podría permitir recuperar rentabilidad.

