El BCE elevó los tipos de interés para contener una inflación del 3,3% en la eurozona, según explicó Christine Lagarde en una entrevista. La presidenta del BCE también calificó de "absurda" la idea de cancelar la deuda pública y advirtió de una posible corrección en los activos vinculados a la inteligencia artificial.
El Banco Central Europeo (BCE) subió los tipos de interés el pasado jueves para frenar una inflación que se sitúa en el 3,3% en la eurozona, muy por encima del objetivo del 2% a medio plazo. Lo explicó la presidenta de la institución, Christine Lagarde, en una entrevista publicada este sábado en Ouest-France, donde atribuyó el repunte de los precios al conflicto en Oriente Medio y a la destrucción de capacidad de refino en el mundo, especialmente en Rusia.
Lagarde defendió la decisión frente a los economistas que consideran arriesgado subir tipos cuando la inflación proviene de un shock externo y no de un recalentamiento interno: "Es cierto cuando el shock es de corta duración. Pero el shock actual es más duradero". La presidenta añadió que se espera que la volatilidad y la presión sobre los precios de la energía continúen, aunque reconoció que la subida también implica un riesgo de menor crecimiento.
Preguntada por el impacto en Francia, cuyo crecimiento es moderado, Lagarde recordó que el BCE trabaja para toda la eurozona y no puede mirar a un solo país. Mencionó que Francia tiene previstas reformas estructurales y consideró importante que las ejecute, entre ellas la unión de los mercados de capitales, la simplificación administrativa, la flexibilización del mercado laboral y la reforma de las pensiones.
"No podemos seguir con el modelo de décadas anteriores cuando la esperanza de vida sigue aumentando"
Sobre el aumento de los costes de financiación de los gobiernos, Lagarde lo vinculó a dos factores: el estado de las finanzas públicas, en particular en Estados Unidos, y las necesidades de financiación de actores económicos, sobre todo en inteligencia artificial, que compiten con la deuda soberana. No obstante, subrayó que la situación es muy distinta a la de 2008 o 2011 porque el sector financiero es ahora mucho más sólido.
La presidenta del BCE rechazó de plano la posibilidad de cancelar la deuda francesa en poder del banco central, una idea sugerida por algunos candidatos presidenciales. "Si pides prestados 1.000 euros y luego vuelves a quien te los prestó para decirle que al final cancelas la deuda pero que sigues necesitando dinero, ¿esa persona querrá prestarte más?", ilustró. Lagarde calificó la propuesta de "absurda", financieramente peligrosa y contraria a los tratados europeos.
Respecto al riesgo de una corrección bursátil en el sector de la inteligencia artificial, admitió que las valoraciones son "muy altas" y que existe un riesgo adicional de circularidad, en el que una empresa adquiere participación en otra que a su vez le adjudica un contrato de suministro de microchips. "Una corrección es totalmente posible. ¿Cuándo? No lo sabemos", dijo. Los bancos europeos mantienen activos vinculados a la IA, pero Lagarde insistió en la mayor fortaleza del sector financiero actual.
La entrevista tuvo lugar en el marco de la Fête de la pomme, en Normandía, donde Lagarde acudió como "amiga, vecina y normanda" para acercar el papel de Europa a los franceses, sin ser candidata a nada. La subida de tipos aprobada por el BCE encarecerá la financiación de hipotecas y créditos al consumo en los próximos meses.

