China ha intensificado su alcance judicial a nivel global con nuevas leyes que afectan a multinacionales e individuos. Estas regulaciones buscan combatir las sanciones impuestas por Estados Unidos, según publica expansion.com.
China está ampliando su marco legal más allá de sus fronteras con el objetivo de fortalecer su influencia en la gobernanza global y hacer frente al régimen de sanciones de Estados Unidos. En los últimos meses, Pekín ha implementado varias leyes que abarcan desde el cumplimiento de sanciones extranjeras hasta la investigación de cadenas de suministro chinas.
Estas normativas prevén fuertes sanciones y restricciones, como la prohibición de salir del país para individuos y empresas involucradas. Según abogados, esta red de regulaciones también se aplica a acciones realizadas fuera de China, lo que incrementa el riesgo para las multinacionales que operan a nivel global.
El presidente chino, Xi Jinping, ha acelerado estos esfuerzos como parte de un intento por contrarrestar a sus rivales geopolíticos y reconfigurar el modelo internacional para que se adapte a los intereses de China. Los analistas subrayan que estos cambios pueden intensificar las tensiones con Estados Unidos, especialmente con la inminente reunión entre Xi y Donald Trump en Washington.
Este año, China ha promulgado al menos cinco leyes con alcance extraterritorial y se prevé que haya más en desarrollo. El Ministerio de Justicia ha indicado que más de 50 regulaciones sobre asuntos exteriores están vigentes hasta 2024.
Entre las normativas más significativas se encuentra la Orden 834, que limita la recopilación de información por empresas extranjeras sobre las cadenas de suministro chinas, y la Orden 837, que regula cómo las empresas chinas pueden realizar inversiones en el extranjero.
Estas medidas reflejan el descontento de Pekín ante las sanciones unilaterales impuestas por Estados Unidos y otros países, y se enmarcan dentro de un esfuerzo más amplio por proteger los intereses económicos chinos a nivel internacional.

