El Barómetro del comercio minorista vasco constata un sector consolidado pero desigual: las micropymes de una o dos personas afrontan más dificultades para invertir y digitalizarse que los establecimientos de mayor tamaño.
El Barómetro del comercio minorista correspondiente a su nueva edición, difundido por camarabilbao.com, retrata un sector comercial vasco con una base consolidada: predominan negocios con décadas de trayectoria, regentados por personas con amplia experiencia y con un fuerte arraigo en su territorio. Sin embargo, ese mismo estudio detecta un avance desigual entre los distintos tipos de establecimiento.
La estructura del sector está dominada por micropymes, comercios que ocupan a una o dos personas. El tamaño del establecimiento es la variable que más condiciona los resultados: cuanto más pequeño es el negocio, mayores son los obstáculos para adaptarse a los cambios, acometer inversiones, diversificar servicios complementarios o avanzar en digitalización.
En digitalización, el barómetro aprecia avances en conectividad, programas de gestión, medios de pago electrónicos y uso de redes sociales, además de una extensión relevante de servicios adicionales e iniciativas de sostenibilidad. No obstante, en las empresas más pequeñas estas mejoras responden a necesidades inmediatas de gestión, comunicación o atención al cliente, más que a una transformación de fondo.
El estudio dibuja un sector comercial a dos velocidades, donde la incorporación de cambios se produce de forma desigual y, en muchos casos, desde una lógica más práctica que transformadora.
El informe concluye que el comercio minorista vasco mantiene una base sólida y capacidad de adaptación a las nuevas dinámicas económicas y sociales, pero esa adaptación no llega por igual a todos los establecimientos.

