domingo, 20 de septiembre de 2026

iberempresa

IBEX 3519.513,80 -1,60%EuroStoxx 506236,20 -1,37%S&P 5007650,50 +0,17%€/$1,1490 +0,09%Brent99,29 -0,64%Bitcoin70.669 -0,13%
Última hora

La Cámara de España eleva al 2,5% el crecimiento de 2026 y prevé 480.000 empleos

El Servicio de Estudios de Cámara de España eleva al 2,5% el crecimiento de 2026, prevé 480.000 empleos y sitúa la inflación media en el 3,2%, cinco décimas más.

Marta Uriarte Elizondo
Marta Uriarte Elizondo
· 4 min de lectura

El Servicio de Estudios de Cámara de España revisa al alza el PIB de 2026 hasta el 2,5%, dos décimas más, y prevé 480.000 nuevos empleos con la tasa de paro en el 9,7%. La inflación media escalará al 3,2%, cinco décimas por encima de lo estimado.

El Servicio de Estudios de Cámara de España ha revisado al alza su previsión de crecimiento de la economía española para 2026, hasta el 2,5%, dos décimas más que en su estimación anterior. La mejora se apoya en el dinamismo de la actividad durante la primera mitad del año y el efecto de arrastre, pese a la complejidad del escenario internacional, según publica camaraburgos.com.

Para 2027, la institución ha reducido ligeramente su previsión, desde el 2% hasta el 1,9%, como consecuencia del deterioro del entorno internacional y de la elevada incertidumbre.

El PIB creció un 2,7% interanual en el segundo trimestre, una tasa similar a la del primero y claramente superior a la de las principales economías europeas. El crecimiento se apoyó en la fortaleza del consumo privado, el dinamismo de las exportaciones de servicios, con el turismo como componente destacado, y la inversión, aunque esta última se moderó respecto a las elevadas tasas de 2025.

La demanda nacional continuará siendo el principal motor de la economía durante lo que resta de año, con una aportación al crecimiento del PIB de 2,9 puntos porcentuales en 2026 y de 2 puntos en 2027. Cámara de España ha revisado al alza la previsión de crecimiento del consumo de los hogares para este año, hasta el 2,7%, dos décimas más que en marzo.

Para 2027 se anticipa una desaceleración del consumo privado hasta el 1,8%, frente al 2,1% previsto anteriormente. La pérdida acumulada de capacidad adquisitiva derivada de la inflación y el endurecimiento de las condiciones financieras, que se está trasladando al euríbor y al coste de las hipotecas, limitarán el margen de expansión del gasto de los hogares.

La inversión crecerá un 4,5% en 2026 y un 3,8% en 2027. Estas estimaciones suponen una revisión a la baja de una décima para este año y de siete décimas para el próximo. La moderación prevista para 2027 responde, en parte, a la reducción gradual del impulso directo de los fondos Next Generation EU, cuya fase más intensa de ejecución se concentró en 2025 y se ha prolongado durante buena parte de 2026.

Dentro de la inversión, la destinada a bienes de equipo y productos de propiedad intelectual crecerá un 3,3% en 2026 y un 2,5% en 2027, mientras que la inversión en construcción avanzará un 4,9% y un 4,2%, respectivamente.

El escenario central apunta a una desaceleración gradual de la tasa de crecimiento de la economía española, aunque el ritmo de avance aún será significativo. Esta evolución se producirá en un contexto mundial caracterizado por un crecimiento moderado, frágil y desigual entre áreas geográficas, marcado por las tensiones geopolíticas, la evolución de los precios energéticos y unas condiciones financieras que se están tornando más restrictivas en las principales economías occidentales.

La inflación media de 2026 se sitúa en el 3,2%, cinco décimas por encima de su previsión anterior. En 2027, el crecimiento de los precios se moderará hasta el 2,4%, en parte por el efecto base, aunque esta tasa supera en dos décimas la estimada previamente. La inflación subyacente se situará en el 2,8% este año y en el 2,1% el próximo.

El encarecimiento de determinados alimentos y de los productos energéticos refinados está ejerciendo presión sobre los precios. A ello se suma la retirada progresiva de buena parte de las medidas extraordinarias adoptadas por el Gobierno a partir de marzo para contener la escalada de los precios.

El aumento del nivel general de precios reduce la renta real y la capacidad adquisitiva de los hogares cuando los ingresos no evolucionan al mismo ritmo, con un impacto proporcionalmente mayor sobre quienes destinan una parte más elevada de su renta a bienes básicos. Para las empresas, la persistencia de tensiones en precios incrementa los costes de aprovisionamiento, energía, transporte y laborales, dificulta la formación de expectativas y puede reducir márgenes o trasladarse a precios finales, afectando a las decisiones de inversión.

En cuanto al empleo, la Cámara de España prevé la creación de cerca de 480.000 nuevos puestos de trabajo en 2026, con la tasa de paro descendiendo hasta el 9,7%.

Marta Uriarte Elizondo

Escrito por

Marta Uriarte Elizondo

Redactora

Graduada en ADE por la Autónoma y emprendedora frustrada (dos veces). Coleccionista de pitch decks, cafetera y optimista pese a las estadísticas; en Iber Empresa firma las pymes y las startups.