Septiembre trae consigo el regreso a la rutina, y con ello, el síndrome posvacacional afecta la piel. Expertos destacan la importancia de retomar hábitos de cuidado para mitigar sus efectos.
Septiembre marca el regreso a la rutina no solo para los niños, sino también para los adultos, quienes deben enfrentar el síndrome posvacacional que afecta a la piel. Según publica expansion.com, el estrés asociado a esta vuelta a la normalidad eleva los niveles de cortisol, lo que provoca un aumento en la producción de sebo y puede resultar en brotes de acné e imperfecciones.
Daniel Juncal, gerente regional de cuentas de la marca de cosmética suiza Valmont, enfatiza que “septiembre es la vuelta al cole para nuestra piel”. Él sugiere recuperar los hábitos saludables que a menudo se descuidan durante el verano.
Paz Torralba, directora de The Beauty Concept, advierte que la piel es un reflejo de los cambios emocionales y hormonales. Esto, combinado con la exposición solar y cambios en la rutina de cuidado, puede resultar en una piel deshidratada y con pérdida de luminosidad.
La experta recomienda llevar a cabo un proceso de reparación antes de introducir tratamientos más intensivos, como exfoliantes o despigmentantes. “El mayor reto es reparar antes de renovar”, afirma Torralba.
La CEO de Templa Medical, Cristina López Mejía, subraya la necesidad de una limpieza e hidratación profundas, sugiriendo retomar de forma progresiva el uso de activos que suelen pausarse en verano, como los ácidos o retinoides.
El regreso a la rutina también afecta el cabello. José Sánchez, director de Oramai, señala que la exposición al sol y otros factores pueden llevar a una mayor rotura del pelo. Para ello, ofrecen tratamientos como Reset, que ayuda a recuperar la hidratación y la nutrición del cabello.
Finalmente, Julia Chacón, CEO de Luxmetique, resalta la importancia de cuidar el organismo desde dentro. La nutricosmética está en auge, promoviendo una belleza que no solo corrige lo visible, sino que también se enfoca en el bienestar interno.

