El Ministerio de Energía de Arabia Saudí ha decidido cerrar el oleoducto Este-Oeste tras sufrir varios ataques. Esta infraestructura, que transporta hasta siete millones de barriles diarios, es crucial para las exportaciones de crudo del país.
El Ministerio de Energía de Arabia Saudí anunció el cierre "preventivo" del oleoducto Este-Oeste, que se extiende entre las regiones de Riad y Medina, después de sufrir múltiples ataques el pasado jueves 10 de septiembre de 2026. Según la información, esta infraestructura tiene una capacidad máxima de 7 millones de barriles diarios y es la principal ruta de suministro hacia los mercados globales.
El ministerio indicó que el cierre se tomó como medida de precaución, destacando que los ataques causaron varios heridos, quienes recibieron atención médica. No se han proporcionado detalles sobre el origen o el autor de los ataques.
El oleoducto Este-Oeste, conocido también como Petroline, es fundamental para el transporte de crudo desde los campos petroleros en el golfo Pérsico hasta el puerto de Yanbu en el mar Rojo. Evita el estrecho de Ormuz, un área de gran tensión geopolítica, lo que lo convierte en una infraestructura estratégica para Arabia Saudí.
Este no es el primer incidente que afecta al oleoducto, ya que en los últimos meses ha sido objeto de amenazas y ataques. En julio, los hutíes afirmaron haber atacado con drones varias instalaciones relacionadas con el oleoducto, mientras que en abril, ataques iraníes resultaron en una pérdida de 700.000 barriles diarios de volumen bombeado.

