Cuatro grandes operadores europeos están en negociaciones para crear un consorcio que presente ofertas por el espectro satelital disponible en 2027. Este proyecto busca ofrecer servicios Direct to Device a teléfonos móviles en Europa.
Cuatro de los principales operadores de telecomunicaciones en Europa, Telefónica, Orange, Vodafone y Deutsche Telekom, están en conversaciones preliminares para formar un consorcio que compita por el espectro satelital de la Unión Europea, que estará disponible a partir de mayo de 2027. Según publica expansion.com, el objetivo es ofrecer servicios directos a teléfonos móviles, conocidos como Direct to Device (D2D).
El consorcio planea presentar una oferta conjunta para obtener acceso a parte del espectro radioeléctrico en la banda de los 2 gigahercios (GHz), que la Unión Europea ha propuesto reservar para un operador local. Esta iniciativa busca fortalecer las capacidades satelitales soberanas del continente. Aún no se han tomado decisiones definitivas sobre el consorcio ni sobre la presentación de ofertas.
En mayo de este año, la Unión Europea anunció planes para otorgar la mayor parte de ese espectro a empresas europeas, limitando la cuota que pueden adquirir los operadores estadounidenses. Esto responde a un esfuerzo por promover las empresas locales y reducir la dependencia de grandes tecnológicas. La Comisión Europea propuesta, que aún debe ser aprobada, rediseña el acceso al espectro de la banda de 2 GHz, actualmente controlada por empresas norteamericanas.
Una parte importante de este espectro se destinará al proyecto IRIS2, que busca establecer una constelación de satélites europeos compuesta por aproximadamente 300 satélites en órbita para comunicaciones gubernamentales y de defensa. La empresa SpaceRISE, integrada por Eutelsat, Hispasat y SES Astra, fue seleccionada en 2024 para diseñar y operar esta constelación.
El presidente de Telefónica, Marc Murtra, ha enfatizado la necesidad de desarrollar una constelación satelital propia para Europa, argumentando que esta independencia es crucial para evitar depender de tecnologías extranjeras como la red satelital de Starlink. La guerra en Ucrania ha puesto de manifiesto esta dependencia, donde las conexiones han estado sujetas a la voluntad de Elon Musk.
Actualmente, las frecuencias de radio están bajo control de las empresas estadounidenses Echostar y Viasat, pero la Comisión Europea tiene como objetivo asignar parte de estas frecuencias a IRIS2 cuando sus concesiones caduquen en mayo de 2027.

